La forma del cuenco o bol, está marcada por un aro hecho de madera curvada que conforma el cuerpo junto al vidrio. En una pieza única, se unifican dos rubros y especialidades de fabricación característicos de la República Checa. Por un lado la madera de Bystřice pod Hostýnem y por otro el cristal checo de Světlá nad Sázavou.






